La Directiva UE 2013/59 EURATOM obliga a medir el radón en zonas de riesgo Más información →

¿Qué es el gas radón? Guía completa 2026

El gas radón es la principal causa de cáncer de pulmón en no fumadores. Descubre qué es, de dónde viene, cómo afecta a tu salud y qué puedes hacer para proteger tu hogar.

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Equipo editorial HelpRadon

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El radón es un gas radiactivo natural que no puedes ver, oler ni sentir. Se filtra desde el suelo hacia el interior de los edificios y, cuando se acumula en espacios cerrados, se convierte en un peligro real para la salud. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el radón es la segunda causa más importante de cáncer de pulmón después del tabaco — y la primera entre personas que nunca han fumado.

En esta guía explicamos todo lo que necesitas saber sobre este gas invisible: su origen, cómo entra en tu vivienda, qué niveles son peligrosos, qué dice la normativa y, sobre todo, qué puedes hacer para protegerte.

Datos clave sobre el radón

  • Segunda causa de cáncer de pulmón en el mundo, después del tabaco.
  • Primera causa de cáncer de pulmón en no fumadores.
  • Responsable de unas 21.000 muertes anuales solo en EE.UU. (EPA).
  • En 2021, el radón residencial causó más de 82.000 muertes por cáncer de pulmón en el mundo.
  • El umbral de acción en la Unión Europea es 300 Bq/m³.
  • En España, 4.049 municipios están clasificados como zona de riesgo.
  • Los sistemas de mitigación reducen los niveles de radón hasta en un 99%.

¿Qué es exactamente el radón?

El radón (símbolo químico: Rn, número atómico 86) es un gas noble radiactivo que se produce de forma natural por la desintegración del uranio-238, un elemento presente en prácticamente todas las rocas y suelos del planeta. Es el único gas noble que es radiactivo en todos sus isótopos, y el isótopo más relevante para la salud humana es el radón-222 (Rn-222), con una vida media de 3,82 días.

Lo que hace al radón especialmente peligroso es una combinación de tres factores: es completamente invisible e indetectable por los sentidos humanos (no tiene color, olor ni sabor), tiende a acumularse en espacios cerrados como viviendas y lugares de trabajo, y al ser inhalado, sus productos de desintegración emiten partículas alfa que dañan directamente el tejido pulmonar.

La cadena de desintegración: de dónde viene el radón

Para entender el radón hay que entender su origen. El proceso comienza con el uranio-238, presente en cantidades variables en rocas y suelos de todo el planeta:

Uranio-238 (U-238) → a través de una larga cadena de desintegraciones radiactivas → Radio-226 (Ra-226)Radón-222 (Rn-222) → productos de desintegración de vida corta (Polonio-218, Plomo-214, Bismuto-214, Polonio-214).

Son precisamente estos «hijos del radón» (productos de desintegración) los que causan el daño biológico. Cuando inhalas aire con radón, estos productos se depositan en las paredes de tus vías respiratorias y emiten radiación alfa, que es enormemente energética a distancias muy cortas. Esta radiación daña el ADN de las células pulmonares, lo que puede iniciar un proceso cancerígeno.

El tipo de suelo y roca sobre el que está construida tu vivienda determina en gran medida el riesgo. Los terrenos graníticos, como los predominantes en Galicia, el centro de Portugal, Extremadura y partes de Castilla y León, tienen concentraciones naturales de uranio más altas, lo que genera más radón.

¿Cómo entra el radón en tu casa?

El radón se genera continuamente en el suelo y tiende a migrar hacia la superficie. Cuando encuentra un edificio encima, se ve atraído hacia el interior por un fenómeno llamado «efecto chimenea» o diferencia de presión: el interior de una vivienda calefactada suele tener menor presión atmosférica que el suelo que la rodea, lo que crea una succión natural que arrastra el gas hacia dentro.

Las principales vías de entrada son:

  • Grietas y fisuras en la solera o cimentación.
  • Juntas de construcción entre paredes y suelo.
  • Huecos alrededor de tuberías y cables que atraviesan el suelo.
  • Paredes de sótanos en contacto directo con el terreno.
  • Cámaras de aire sin ventilación bajo el edificio.
  • Suministro de agua procedente de pozos (en menor medida).

Un dato importante: el radón no necesita grandes aberturas para entrar. Una fisura de apenas unos milímetros es suficiente para que el gas migre al interior de un edificio. Y una vez dentro, si la ventilación es insuficiente, se acumula progresivamente.

¿Qué niveles de radón son peligrosos?

No existe un nivel de radón por debajo del cual el riesgo sea cero. La relación entre concentración de radón y riesgo de cáncer de pulmón es lineal y sin umbral, lo que significa que cualquier exposición conlleva cierto riesgo. Sin embargo, los organismos internacionales establecen niveles de referencia para la acción:

OrganismoNivel de referenciaRecomendación
OMS100 Bq/m³Nivel óptimo recomendado
Unión Europea (Directiva EURATOM)300 Bq/m³Nivel máximo de referencia
EPA (Estados Unidos)148 Bq/m³ (4 pCi/L)Nivel de acción
España (CTE DB-HS6)300 Bq/m³Nivel de referencia nacional
Health Canada200 Bq/m³Nivel de acción

Según la OMS, el riesgo de cáncer de pulmón aumenta aproximadamente un 16% por cada 100 Bq/m³ de incremento en la concentración media de radón a largo plazo. Este riesgo se multiplica significativamente en fumadores: una persona que fuma y está expuesta a niveles elevados de radón tiene un riesgo hasta 25 veces mayor que un no fumador.

¿Qué significan estos números en la práctica?

Nivel bajo — Concentración típica al aire libre y en viviendas bien ventiladas. Riesgo bajo.

100-300 Bq/m³ Nivel medio — Se recomienda considerar medidas de reducción, especialmente si la vivienda tiene habitaciones en planta baja o sótano.

> 300 Bq/m³ Nivel alto — Se recomienda actuar con urgencia: medir con precisión y aplicar sistemas de mitigación.

Radón y cáncer de pulmón: lo que dice la ciencia

La relación entre el radón y el cáncer de pulmón está firmemente establecida por la ciencia. La Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC), dependiente de la OMS, clasificó el radón como carcinógeno del Grupo 1 (la categoría más alta, que significa «agente cancerígeno confirmado para humanos») ya en 1988.

La EPA de Estados Unidos estima que el radón es responsable de aproximadamente 21.000 muertes por cáncer de pulmón al año en ese país, de las cuales unas 2.900 corresponden a personas que nunca fumaron. A nivel global, un estudio publicado en Frontiers in Public Health en 2025 calculó que en 2021 el radón residencial causó más de 82.000 muertes por cáncer de pulmón en todo el mundo, un aumento del 66,87% desde 1990.

La OMS estima que entre el 3% y el 14% de todos los cánceres de pulmón de un país pueden atribuirse al radón, dependiendo de la concentración media nacional y de la prevalencia de tabaquismo. En no fumadores, este porcentaje puede alcanzar el 30%.

La sinergia con el tabaco

El efecto combinado de radón y tabaco no es simplemente aditivo, sino sinérgico: la OMS estima que los fumadores tienen un riesgo 25 veces mayor de desarrollar cáncer de pulmón por exposición al radón que los no fumadores. Esto convierte al radón en un factor especialmente crítico para personas que fuman o han fumado.

Más allá del cáncer de pulmón, la investigación actual está explorando posibles asociaciones con otros problemas de salud. Un metaanálisis publicado en Frontiers in Public Health en 2024 revisó la evidencia sobre efectos más allá del cáncer de pulmón, concluyendo que, hasta la fecha, el cáncer de pulmón sigue siendo el único efecto sobre la salud consistentemente demostrado.

¿Dónde hay más radón? Zonas de riesgo

El radón está presente en todo el planeta, pero su concentración varía enormemente según la geología local. Los factores que determinan el potencial de radón de una zona son la composición del suelo y la roca subyacente (especialmente el contenido en uranio y radio), la permeabilidad del terreno y las condiciones climáticas y de presión atmosférica.

En España

El Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y el Instituto Geológico y Minero (IGME-CSIC) han elaborado el mapa de potencial de radón de España, que identifica las zonas con mayor probabilidad de concentraciones elevadas. De los 8.132 municipios españoles, 4.049 están clasificados como zona de riesgo (Zona I o Zona II) en el Apéndice B del CTE DB-HS6.

Las comunidades autónomas con mayor incidencia son Galicia (especialmente la provincia de Ourense y el interior de Pontevedra), Extremadura, partes de Castilla y León (especialmente Salamanca y Zamora), la sierra de Madrid, y zonas de Castilla-La Mancha. Galicia cuenta con su propio Laboratorio Gallego de Radón (radon.gal), que ha realizado más de 6.080 mediciones en la comunidad.

En Portugal

El norte y centro de Portugal presentan niveles elevados de radón, en coherencia con el sustrato granítico que comparten con Galicia. La Agência Portuguesa do Ambiente (APA) ha elaborado el mapa de radón nacional a partir de unas 3.000 mediciones.

En Europa

El Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea mantiene el Mapa Europeo de Radón Interior (EIRM), que muestra las concentraciones medias por cuadrículas de 10×10 km. Los países con mayor prevalencia incluyen la República Checa, Finlandia, Suecia, Irlanda, el Reino Unido y partes de Francia, Alemania, España y Portugal.

La normativa del radón en España y Europa

La regulación del radón ha experimentado un avance significativo en los últimos años, impulsada por la Directiva 2013/59/EURATOM del Consejo de la Unión Europea, que obliga a todos los Estados miembro a establecer planes nacionales de acción contra el radón.

En España — CTE DB-HS6

La transposición de la directiva europea se materializó en el Real Decreto 732/2019, que introdujo la nueva sección DB-HS6 («Protección frente a la exposición al radón») en el Código Técnico de la Edificación (CTE). Esta normativa es de obligado cumplimiento desde el 16 de septiembre de 2020.

Aspectos clave del DB-HS6:

  • Establece un nivel de referencia de 300 Bq/m³ como promedio anual máximo.
  • Es obligatorio para obra nueva, ampliaciones, cambios de uso y reformas en municipios clasificados como Zona I o Zona II.
  • Define dos zonas de riesgo con soluciones constructivas específicas para cada una.
  • Exige la verificación mediante medición para comprobar la eficacia de las medidas adoptadas.

Clasificación de zonas:

  • Zona I: Municipios donde se espera que las concentraciones superen el nivel de referencia (300-600 Bq/m³). Requiere barrera de protección frente al terreno.
  • Zona II: Municipios con niveles esperados superiores a 600 Bq/m³. Requiere barrera de protección más sistema adicional de extracción o ventilación.

¿Cómo saber si tu casa tiene radón?

La única forma de conocer el nivel de radón en tu vivienda es medirlo. No existe ningún método visual, olfativo ni basado en las características de la casa que permita determinar la concentración sin una medición directa. Ni siquiera vivir en una zona de bajo riesgo garantiza niveles bajos: dos casas adyacentes pueden tener niveles radicalmente diferentes.

Tipos de medición

  • Medición de corto plazo (2-7 días): Utiliza detectores de carbón activado o monitores electrónicos. Útil como screening inicial, pero no refleja la concentración anual.
  • Medición de largo plazo (3-12 meses): Utiliza detectores de trazas alfa (alfa-track). Es la medición de referencia para tomar decisiones, ya que captura las variaciones estacionales del radón.
  • Monitores continuos digitales: Dispositivos electrónicos como el Airthings Corentium Home que miden en tiempo real y calculan promedios a largo plazo.

¿Dónde colocar el detector?

La medición debe realizarse en la planta más baja habitada de la vivienda (no en un trastero o garaje no habitable), preferiblemente en un dormitorio o sala de estar. El detector debe colocarse a una altura entre 1 y 2 metros del suelo, alejado de paredes exteriores, ventanas, puertas y fuentes de calor.

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¿Qué hacer si los niveles son altos? Sistemas de mitigación

Si la medición confirma que tu vivienda supera los 300 Bq/m³ (o los 100 Bq/m³ que recomienda la OMS como objetivo), existen soluciones probadas y eficaces. Los sistemas de mitigación actuales pueden reducir las concentraciones de radón hasta en un 99%.

Principales sistemas de mitigación

  • Despresurización del suelo (SSD): Es el sistema más eficaz y utilizado. Consiste en crear un punto de succión bajo la solera del edificio conectado a un extractor que expulsa el radón al exterior antes de que entre en la vivienda. Puede reducir los niveles hasta en un 99%.
  • Ventilación mecánica del sótano o forjado sanitario: Si el edificio tiene una cámara de aire bajo el suelo, ventilarla mecánicamente impide la acumulación de radón.
  • Sellado de grietas y juntas: Complementario a otros sistemas, nunca suficiente por sí solo. Reduce las vías de entrada pero no elimina el problema de raíz.
  • Ventilación mecánica con recuperación de calor (VMRC): Aumenta la tasa de renovación del aire interior sin pérdida energética significativa. Eficaz para niveles moderados.
  • Membrana anti-radón: En obra nueva, una membrana específica bajo la solera impide el paso del gas.

¿Cuánto cuesta mitigar el radón?

Los costes varían según el sistema, el tamaño de la vivienda y la zona geográfica, pero como referencia general, un sistema de despresurización del suelo en una vivienda unifamiliar tiene un coste de entre 1.500€ y 3.500€, incluyendo instalación. Dada la gravedad del riesgo que elimina (cáncer de pulmón), se considera una de las inversiones en salud más eficientes que puede hacer un propietario.

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Preguntas frecuentes sobre el radón

¿El radón solo afecta a los sótanos?

No. Aunque las concentraciones suelen ser más altas en plantas bajas y sótanos (por proximidad al terreno), el radón puede acumularse en cualquier planta de un edificio, especialmente si la ventilación es deficiente. Se han medido niveles elevados incluso en primeras y segundas plantas.

¿Vivir en un piso alto me protege del radón?

Generalmente sí: las concentraciones disminuyen con la altura. Sin embargo, esto no es una garantía absoluta, ya que el radón puede migrar por el interior del edificio a través de huecos de instalaciones, ascensores o escaleras.

¿El radón se acumula más en invierno?

Sí. En invierno, la diferencia de temperatura entre el interior calefactado y el exterior frío aumenta el efecto chimenea, succionando más radón desde el suelo. Además, las ventanas se abren menos, reduciendo la ventilación natural. Por eso la medición debe cubrir idealmente un período que incluya los meses de invierno.

¿Puedo eliminar el radón ventilando la casa?

Ventilar reduce las concentraciones temporalmente, pero no es una solución permanente ni eficiente (especialmente en invierno, por la pérdida energética). Los sistemas de mitigación activos son la solución definitiva.

¿El radón del agua es peligroso?

El radón puede disolverse en el agua subterránea y liberarse al aire cuando se usa el agua (al ducharse, por ejemplo). Sin embargo, el riesgo principal sigue siendo la inhalación del gas procedente del suelo. El riesgo por ingestión de agua con radón es comparativamente bajo.

¿Cuánto tiempo tarda el radón en causar cáncer?

No hay un período definido. El riesgo depende de la concentración, la duración de la exposición y factores individuales (especialmente si la persona fuma). La exposición prolongada durante años a niveles elevados incrementa significativamente el riesgo. Por eso es importante medir y actuar cuanto antes.

Resumen: lo que debes hacer ahora

  1. Averigua si vives en zona de riesgo. Consulta el mapa de municipios del CSN o utiliza nuestra herramienta de consulta por zona.
  2. Mide el radón en tu vivienda. Es la única forma de conocer tu nivel de exposición. Un kit de medición de largo plazo cuesta entre 20€ y 60€ y se coloca durante 3 meses.
  3. Si superas los 300 Bq/m³, actúa. Contacta con una empresa especializada en mitigación de radón. Los sistemas actuales son eficaces, duraderos y tienen un coste razonable.
  4. Si vas a comprar o construir una vivienda, exige que se cumplan las medidas del CTE DB-HS6 si el municipio está en Zona I o Zona II.
  5. Si fumas y vives en una zona de riesgo, la combinación multiplica tu riesgo de cáncer de pulmón. Este es un motivo adicional para medir y, si los niveles son altos, mitigar.
Aviso importante: Esta guía tiene carácter exclusivamente informativo y educativo. No sustituye el asesoramiento de un profesional certificado en medición y mitigación de radón ni el consejo médico de un profesional de la salud. Para decisiones sobre tu vivienda, consulta siempre con un técnico cualificado.

Fuentes y referencias

  • Organización Mundial de la Salud (OMS). WHO Handbook on Indoor Radon: A Public Health Perspective. Ginebra, 2009.
  • OMS. Ficha informativa sobre el radón y la salud (actualizada 2023). who.int
  • EPA (Environmental Protection Agency). Health Risk of Radon. epa.gov
  • National Cancer Institute (NCI). Radon and Cancer Fact Sheet. cancer.gov
  • IARC (Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer). Monografía sobre el radón, Grupo 1.
  • Directiva 2013/59/EURATOM del Consejo de la Unión Europea.
  • Real Decreto 732/2019. Código Técnico de la Edificación, sección DB-HS6.
  • Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Mapa de potencial de radón de España.
  • Xiong Q, et al. (2025). Epidemiological trends of lung cancer attributed to residential radon exposure. Frontiers in Public Health.
  • Henyoh AMS, et al. (2024). Radon exposure and potential health effects other than lung cancer. Frontiers in Public Health.
  • Martin-Gisbert L, et al. (2025). The Galician Radon Map. Indoor Air.
  • Laboratorio Gallego de Radón (radon.gal). Mediciones y mapa de Galicia.
Aviso importante: La información de este sitio es exclusivamente educativa y no sustituye el consejo de un profesional de la salud o un técnico certificado en medición de radón.
Fuentes verificadas:OMSEPACSNIGMEAPAEURATOM