En España hay dos mapas oficiales del radón y no responden a lo mismo. La clasificación de municipios del Código Técnico de la Edificación (CTE) dice qué exige la norma al construir. El mapa del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) estima, zona a zona, qué niveles de radón es probable encontrar en los edificios.
Los dos mapas oficiales del radón en España: en qué se diferencian
El primero es el apéndice B de la sección HS6 del Documento Básico de Salubridad del CTE (DB-HS6). Es una lista de municipios clasificados en zona I y zona II, y es la que colorea el mapa de provincias de esta página. Es una clasificación administrativa: decide qué soluciones constructivas pide el CTE.
El segundo es el mapa interactivo de arriba, con la cita que pide el CSN: Mapa del Potencial de Radón de España CSN, 2017. Divide el territorio en zonas y asigna a cada una un potencial de radón. Tiene una resolución 1:200.000, así que no sirve para predecir el radón de un edificio o de una calle. La capa de esta página procede del fichero descargable del CSN, que no incluye Canarias.
Los dos están conectados. Según el Plan Nacional, el mapa del CSN ha servido de base para establecer la zonificación del apéndice B. Uno da el potencial de cada zona; el otro, la obligación que se aplica en cada municipio.
Qué significa que tu municipio esté en zona I o zona II
El apéndice B incluye los términos municipales donde, según las medidas del CSN, hay «una probabilidad significativa» de que los edificios construidos sin protección superen el nivel de referencia. Ese nivel es de 300 Bq/m³ de promedio anual. El Bq/m³ (becquerelio por metro cúbico) mide el radón en el aire.
La zona II es la de mayor protección. Según la IS-47, en ella un porcentaje significativo del tejido urbano está en zonas con potencial de radón superior a 300 Bq/m³. En obra nueva, el CTE pide estas soluciones, u otras con una protección análoga o superior:
- Zona I: una barrera de protección entre el terreno y los locales habitables, o bien una cámara de aire ventilada.
- Zona II: la barrera de protección más un sistema adicional, que puede ser un espacio de contención ventilado o un sistema de despresurización del terreno.
Solo obliga en edificios nuevos, ampliaciones, cambios de uso y ciertas reformas de municipios del apéndice B. Qué casos entran lo explica la guía de la normativa del radón, y cómo funciona cada solución, la de sistemas de mitigación del radón.
Cómo se elaboró el Mapa del Potencial de Radón del CSN
Según el Plan Nacional, el CSN combinó tres fuentes:
- las 12.000 mediciones de radón en viviendas disponibles en enero de 2017;
- el Mapa de Radiación Gamma Natural en España (MARNA);
- el mapa litoestratigráfico del Instituto Geológico y Minero de España (IGME).
El potencial de radón de una zona es el percentil 90 (P90) de los niveles de radón de sus edificios. Un potencial de 300 Bq/m³ significa que el 90 % de los edificios está por debajo de ese valor y el 10 % lo supera.
Las medidas se tomaron en planta baja o, si no estaba habitada, en primera planta. Por eso, según la Guía de rehabilitación frente al radón, el mapa no representa directamente la exposición de la población. En las plantas subterráneas el riesgo suele ser mayor que el que refleja, y en las plantas altas, menor.
Las preguntas frecuentes del CSN sobre el radón en viviendas insisten en ello: la concentración de radón es muy variable espacialmente. La información de los mapas «es únicamente orientativa» y no sustituye a las medidas directas en tu vivienda.
El mapa no es definitivo. El Plan Nacional prevé actualizarlo con nuevas mediciones, entre ellas las de mapas autonómicos y municipales.
Comunidades con más superficie de potencial alto de radón
Según el Plan Nacional, las zonas del mapa del CSN con potencial superior a 300 Bq/m³ «se consideran zonas de actuación prioritaria». Suman el 17 % del territorio nacional. No son los municipios de actuación prioritaria que fija la IS-47, que se explican más abajo. Este es el porcentaje de la superficie de cada comunidad que ocupan:
| Comunidad o ciudad autónoma | % de su superficie |
|---|---|
| Galicia | 70 % |
| Extremadura | 47 % |
| Madrid | 36 % |
| Canarias | 19 % |
| Castilla y León | 19 % |
| Cataluña | 16 % |
| Asturias | 12 % |
| Ceuta | 11 % |
| Castilla-La Mancha | 10 % |
| Andalucía | 8 % |
| Navarra | 6 % |
| Aragón | 2 % |
| País Vasco | 2 % |
| Murcia | 1 % |
Cada porcentaje se refiere al territorio de su propia comunidad, no a la superficie total afectada en España. Tampoco coincide con la lista de comunidades de esta página, que cuenta otra cosa: el porcentaje de municipios en zona I o II del CTE. Cantabria, La Rioja, Baleares, la Comunitat Valenciana y Melilla no figuran en esa lista del Plan.
Galicia tiene además un mapa propio. El Laboratorio de Radón de Galicia, de la Universidad de Santiago de Compostela (USC), ha hecho más de 4.300 mediciones en viviendas. Con ellas ha elaborado el mapa gallego de radón (radon.gal), con las concentraciones de cada municipio.
Fuera de España, el Plan Nacional reproduce el Mapa Europeo de Radón Interior (European Indoor Radon Map) del Joint Research Centre (JRC) de la Comisión Europea. Según el Plan, la exposición al radón en Europa no es homogénea.
Municipios de actuación prioritaria: qué cambia en los lugares de trabajo
La Instrucción IS-47 del CSN, de 9 de abril de 2025, declara municipios de actuación prioritaria los de zona II del apéndice B. No es una lista aparte: el CSN explica que coinciden con la zona II del CTE.
En esos municipios, el Real Decreto 1029/2022 afecta a los lugares de trabajo en planta baja o bajo rasante. Su titular debe estimar el promedio anual de radón. Las mediciones son de larga duración y las hace un laboratorio acreditado según la norma UNE-EN ISO/IEC 17025. Si alguna zona supera de promedio anual los 300 Bq/m³, el titular debe tomar medidas para reducir la concentración o la exposición. Después vuelve a evaluar el promedio anual.
En cualquier municipio, esté o no en zona, la obligación alcanza además a otros dos casos:
- los lugares de trabajo subterráneos, como túneles o minas;
- los lugares donde se procesa, manipula o aprovecha agua de origen subterráneo, como los balnearios.
Plazos, detectores y frecuencia están en la guía de la normativa.
Mi municipio está en zona de radón: qué hacer
Estar en zona I o II no dice cuánto radón hay en tu casa. Según el CSN, las medidas directas en la vivienda son el indicador más fiable del riesgo al que está expuesta cada persona. Estos son los pasos:
- Comprueba tu dirección. En Comprueba tu dirección ves el potencial que da el CSN a la zona donde está tu dirección y la zona del CTE de tu municipio. La herramienta usa el fichero descargable del CSN, que no incluye Canarias.
- Mide si quieres saber tu nivel. El CSN recomienda un laboratorio acreditado según la ISO 17025 y, en una vivienda, al menos tres meses evitando la época estival. En los lugares de trabajo obligados, la IS-47 fija al menos tres meses entre el 1 de octubre y el 31 de mayo. La guía cómo medir el radón en casa explica el proceso.
- Si vas a construir, el CTE pide las soluciones de tu zona, u otras con una protección análoga o superior. Se aplica a obra nueva, a la parte nueva de una ampliación y a los cambios de uso. También a las reformas que permitan aumentar la protección frente al radón o alteren la que había. No se aplica a locales no habitables ni a los separados del terreno por un espacio abierto y ventilado como el exterior.
En edificios existentes, el CTE permite ajustar esas soluciones con alternativas que limiten adecuadamente la entrada de radón. Si además se ha medido según su apéndice C y se supera el nivel de referencia, manda el valor medido. Entre 1 y 2 veces el nivel, se aplican las soluciones de zona I; por encima de 2 veces, las de zona II. En todo caso, los locales habitables deben tener la ventilación que exija la normativa de calidad del aire.
La altura también cuenta. Según el CSN, por encima de la segunda planta es muy improbable encontrar concentraciones superiores a 300 Bq/m³.